viernes, 26 de octubre de 2007

Sentimientos





Porque no nos atrevemos a decir lo que sentimos?? Creemos saber lo que sentimos pero no sabemos demostrarlo. Unas veces porque no es el momento, otras por temor, otras porque ahora no me toca a mi, otras porque: y porque yo?? Que lo haga el otro¡¡¡ , otras, otras, otras, otras..... el caso es que al final nos quedamos sin decirle a los seres queridos, a los amigos, al amor, al amante..... todo lo que por ellos sentimos y que si no lo decimos nunca lo sabrán. Porque será tan difícil hacerlo?? O solo a mi me parece tan dificil??

Hay un cuento que seguramente ya habreis leido, pero creo que es muy bonito, ahi va.


Antes de todos los tiempos, cuando solo existían en la tierra sentimientos, estos se reunieron para decidir que harían para divertirse pues se encontraban sin nada que hacer.
Después de un rato de reunión la “locura” tomó la palabra para proponer un juego. Este juego se llama el escondite y consiste en que yo cuento hasta un millón mientras vosotros os escondéis. Después de la cuenta al primero que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.
El “entusiasmo” bailó secundado por la “euforia”, la “alegría” dio tantos saltos que terminó por convencer a la “duda” e incluso a la “apatía”, a la que nunca interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La “verdad” prefirió no esconderse, para que si al final siempre la encontraban y la “soberbia” opinó que era un juego muy tonto, en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiera sido suya. Y la “cobardía” prefirió no arriesgarse.
Uno, dos, tres,... comenzó a contar la “locura”.
La primera en esconderse fue la “pereza” que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La “fe” subió al cielo. Y la “envidia” se escondió tras la sombra del “triunfo” que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol mas alto. La “generosidad” casi no alcanzaba a esconderse cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: que si un lago cristalino, ideal para la “belleza”; que si la rendija de un árbol, perfecto para la “timidez”; que si el vuelo de una ráfaga de viento, magnifico para la “libertad”. Así que terminó por ocultarse en un rayo de sol. El “egoísmo”, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo pero solo para él. La “mentira” se escondió en el fondo de los mares. Mentira en realidad se escondió detrás del Arco Iris. La “pasión” y el “deseo” en el centro de los volcanes. La “piedad” en el corazón de algún ser vivo. Y el “olvido”... El “olvido” se me olvido donde se escondió.
Cuando la “locura” estaba ya apunto de terminar el “amor” todavía no había encontrado un sitio para esconderse pues todo se encontraba ocupado hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
Terminó de contar la “locura” y comenzó a buscar.

La primera en aparecer fue la “pereza” detrás de una piedra solo a tres pasos. Después escuchó a la “fe” discutiendo con Dios en el cielo sobre zoología. Y la “pasión” y el “deseo” los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la “envidia” y claro pudo deducir donde estaba el “triunfo”. El “egoísmo” no tuvo ni que buscarlo el sólo salió disparado de su escondite, había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la “belleza”. Y con la “duda” resultó más fácil todavía pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aun de que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos; el ”talento” entre la hierba fresca; la “angustia” en una oscura cueva; la “mentira” detrás del Arco Iris. Mentira estaba en el fondo del océano; la “piedad” en el corazón de algún ser vivo. Y hasta el “olvido” que ya se había olvidado de que estaba jugando al escondite.
Pero solo el “amor” no aparecía por ningún sitio. La “locura” buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y sus rosas. Tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al “amor”, la “locura” no sabia que hacer. Para disculparse lloró, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces. Desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra el “amor” es ciego y la “locura” siempre lo acompaña.

viernes, 5 de octubre de 2007





Ya estamos de vuelta¡¡¡ Desde aqui agradecer a todo el mundo que ha participado esta semana en la fiesta de moral, lo bien que lo hemos pasado. Como no, a mis Almendreras, que son la sal de la fiesta. Mi peña San Dyc, que no puedo evitar que se me humedezcan los ojos cada vez que pienso en cada una de las personas que la componen, y es que somos increibles¡¡¡¡ jejeje... Grunchas, grunchos, galacticos, flechas, los nenes, mamahous, si se me pasa alguien, que se de por aludido porque va por todos. Asi es como se hacen unas fiestas¡¡¡¡ con alegria, buen humor y sobre todo un buen rollo increible¡¡¡¡


Y como esto empezo a raiz de una serie de cancioncillas para las fiestas de moral, aqui va la de este año.... la musica es la de la Hungara, y la letra es la que os muestro a continuacion.... hasta pronto¡¡¡


Ha llegado el momento.... De empezar a conocer.....

Porque en este rinconcito.... Nos lo pasamos tan bien......

Almendreras ya estan listas.... empiezan a aparecer....

Pa que lleguen to los grunchos..... Y galacticos tb....



Porque en estas fiestas, no van a faltar...

Unas buenas risas, en Moralzarzal

Que todos bailamos, que todos reimos,

que todos juntitos, lo que divertimos....



Si algun dia falla alguno... Aspita el va a tener....

Que nadie se salte el lunes... Que la fiesta siga en pie....

El cansancio no se nota... la garganta ya esta bien...

El martes chorizo y huevos... Miguel nos tendra que hacer...



Porque en estas fiestas, no van a faltar...

Unas buenas risas, en Moralzarzal

Que todos bailamos, que todos reimos,

que todos juntitos, lo que divertimos....



Es toda mi gente, que la quiero aquí... grupo de verano, chicos del toril...

Los Nenes, los grunchos, los flechas, galacticos,

Mi peña san dyc... Cebolleros mil...

Pero por supuesto, no hay nada igual,

que una buena copa, en el ritual.